INTEGRACION PARA EL BIENESTAR
PRIMER CENTRO INTEGRADOR
DE MEDICINA OCCIDENTAL Y
MEDICINA NO TRADICIONAL
01 de Abril de 2012
La salud se encontró con Oriente
Graduado por la UBA, Mariano Tocchettón creó Medivida para sumar enfoques terapéuticos a pacientes que ya se atendían con alopatía. Dice que atienden, sobre todo, a personas con patologías crónicas que mantienen el tratamiento tradicional.
El publicitario Fernando Beretta, argentino residente en Hong Kong, contaba el domingo pasado a iEco que allí los médicos opinan que a la medicina occidental aún le faltan muchos, muchos años. No es que los llamados médicos alópatas, “tradicionales” o “normales” aquí en Occidente suscriban esa afirmación. Pero sí los hay cada vez más que están dispuestos a considerar las dos vertientes como complementarias.

Es el caso del doctor Mariano Tocchettón (UBA), quien tras haber hecho un posgrado en medicina interna, vio que todavía había problemas que no podía abordar desde el enfoque “tradicional”.

“Empecé a hacer lecturas de espiritualidad relacionada con la salud; fui a la Fundación Hastinapura; hice cursos de filosofía, hipnosis clínica, fitomedicina”, enumera. “Me dio mucha tranquilidad un posgrado que hice en la UBA sobre ayurveda, porque antes temía que fuera algo ‘chanta’”.
También estudió homeopatía tres años, algo que lo cautivó porque se trabaja por la ley de la similitud: para la acidez no se prescribe un antiácido sino que se hace un perfil con los antecedentes del paciente; se buscan las causas profundas de la enfermedad y se prescriben medicamentos con su mismo perfil. “Es decir, el camino inverso al que solemos hacer”, indica Tocchettón.

Coexistencia Hasta entonces, él trabajaba en investigación clínica en los laboratorios Roche, puesto que dejó para crear, en sociedad con su hermano Pablo, Medivida, en noviembre de 2010. “Aquí atendemos enfermedades, más que nada, crónicas, a pacientes que simultáneamente siguen con los tratamientos ‘tradicionales’ que venían haciendo, pero además buscan algo distinto. O sea que ambos coexisten”, explica Tocchettón, aunque en Medivida sólo se hacen los “alternativos”.

“No trabajo en interconsulta con el médico ‘normal’; pero sí dialogo con los psicólogos. Y les aclaro a los pacientes que el tratamiento ‘tradicional’, previo, si quieren dejarlo deben hacerlo en forma progresiva, y sólo si es posible”.

Da un ejemplo: los asmáticos o broncoespasmódicos que empiezan a tratarse en Medivida, rápidamente empiezan a hacer menos uso de broncodilatador, porque sufren menos crisis. “Si tengo que recetar un antibiótico, lo hago, así como yo también los consumo o se los doy a mi hijo; pero en general, aunque hay medicación alopática útil, lo que suele hacer es tapar”.

Por eso, sintetiza, su enfoque es el de la medicina integrativa. “La idea es actuar lo menos invasivamente y lo más naturalmente posible”, destaca Tocchettón, una de cuyas experiencias decisivas fue haber consultado a un homeópata como paciente. “Esa primera consulta duró como dos horas y la sola charla ya resultó terapéutica, porque se trata de llegar al conflicto interno”, evoca. Y recomienda que para elegir un homeópata se preste atención a la duración de la consulta, porque “si dura media hora, no es homeopatía”.

Tocchettón define a Medivida como un grupo de intercambio de enfoques: psicología, yoga, tai chi, nutrición, meditación, acupuntura, bioenergética, ayurveda. “En definitiva, la integración cuerpo-mente-espíritu, donde a los pacientes se les enseña a comer, a descansar, a descargar tensiones, a hacer ejercicio y a trabajar menos de doce horas”, sintetiza. Y también forma parte del equipo externo de un programa alopático de fertilización asistida, aportando su enfoque de medicina integrativa.
Tocchettón define a Medivida como un grupo de intercambio de enfoques: psicología, yoga, tai chi, nutrición, meditación, acupuntura, bioenergética, ayurveda. “En definitiva, la integración cuerpo-mente-espíritu.